viernes, 25 de mayo de 2007

shine... Un niÑO llamadu ReNzO

mira ke lejano se llevaron tus pasos
las arenas costeñas disfrutan las sombras tuyas
mientras pucallpa la envidia ,
sin tus dedos sobre la cuerda
bajo el techo de la blanca iglesia
con los ojos bien abiertos hacia la congregacion

colgaste los brazos
para volverlos a alzar
por las letras,
el derecho
ke en tu sangre esta inculcado
por el Doctor de Abogados
por el Maestro de artesanos

y entonces me pregunta la vida
cuando mis ojos verán a mi sangre
aunke la alegrìa me sostiene
por kerer volver a verte
otra vez renuncio a mi
para ke trujillo
pueda regalarte mejor suerte

(poema dedicado a mi primo, Renzo, kien fue como un hermano en tiempos de angustia)




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