mira ke lejano se llevaron tus pasos
las arenas costeñas disfrutan las sombras tuyas
mientras pucallpa la envidia ,
sin tus dedos sobre la cuerda
bajo el techo de la blanca iglesia
con los ojos bien abiertos hacia la congregacion
colgaste los brazos
para volverlos a alzar
por las letras,
el derecho
ke en tu sangre esta inculcado
por el Doctor de Abogados
por el Maestro de artesanos
y entonces me pregunta la vida
cuando mis ojos verán a mi sangre
aunke la alegrìa me sostiene
por kerer volver a verte
otra vez renuncio a mi
para ke trujillo
pueda regalarte mejor suerte
(poema dedicado a mi primo, Renzo, kien fue como un hermano en tiempos de angustia)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario